El desafío colombiano, y la razón de ser de Expogestión, fue planteada por el Presidente Juan Manuel Santos en tres preguntas específicas:
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¿Cómo hacemos para que la economía crezca de un modo que genere empleo?
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¿Cómo hacemos para que el crecimiento económico genere también progreso social?
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¿Cómo hacemos para que la generación de empleo y de progreso social sea compatible con la preservación y uso adecuado del medio ambiente?
Al respecto, Larry Summers estableció que, en pocas palabras, el desafío de Colombia es el de lograr una convergencia con los países que han crecido más rápidamente en las últimas décadas y permitir, de este modo, que aumenten los niveles de vida de todos los colombianos. Para ello planteó tres tareas específicas:
- Dado que la prosperidad de una nación en la época de la globalización depende sólo de lo que es auténticamente nacional, de las fortalezas específicas y ventajas competitivas de cada país, Colombia debe enfocarse en el aprovechamiento de sus recursos naturales. El reto es el de evitar que la denominada "maldición de los recursos naturales" ocurra en el país, que debe demostrarle al mundo que, lejos de ser una maldición, pueden ser una bendición para la economía. Colombia, de hecho, posee tanto los recursos naturales tradicionales, como petróleo y carbón, como los más recientes, como los de la energía hidroeléctrica y los de la biodiversidad.
- Para ello se requiere, en primer lugar, un fortalecimiento de las condiciones de gobernabilidad, que permita crear un entorno predecible, estable y confiable para los inversionistas nacionales y extranjeros.
- También se requiere que todos los colombianos sientan que tienen una participación en la explotación de sus recursos. En consecuencia, la población más pobre debe ser beneficiaria de esos recursos, que deben financiar su educación, aspecto clave para lograr mayor progreso y movilidad social en las nuevas generaciones. El sueño democrático de la igualdad de oportunidades no se consigue si las oportunidades de vida de un niño dependen de quiénes son los padres de ese niño.
- Dichos recursos también deben traducirse en la inaplazable inversión en infraestructura que necesita Colombia. Las metas son las de mejorar el potencial productivo de la economía, generar más empleo y conectar el país con el resto del mundo.
A partir del anterior esquema, Expogestión se destinó al análisis de las mejores ventajas comparativas que tiene Colombia en materia de recursos naturales, que el Gobierno Nacional ha bautizado como las locomotoras del desarrollo. Tenemos, en primer lugar, la locomotora minero energética. En el caso de la energía, James Sweeney, experto de la Universidad de Stanford, formuló las siguientes recomendaciones para crear un sistema próspero y sostenible de energía en Colombia:
- Es imprescindible para Colombia, en primer lugar, asegurar que la energía esté al alcance del bolsillo de todos sus habitantes y sea útil , abundante y confiable. La energía es el motor de la economía.
- El cambio climático en un fenómeno creciente y verificable, y como las energías alternativas aún no son suficientes para cubrir la demanda mundial, la prioridad debe estar en el uso que se le da a los combustibles fósiles.
- En Colombia existen oportunidades muy grandes para ampliar la producción hidroeléctrica y se utiliza con mucha asiduidad el gas natural. Ambas son fuentes bastante limpias de generar electricidad. Sin embargo, Colombia sigue siendo un exportador de carbón y de petróleo. En esa medida, Colombia también podría ser un exportador de electricidad a partir de la energía hidroeléctrica. Esta es una ventaja comparativa específica para Colombia que aún no ha sido desarrollada en todo su potencial. Hay que invertir, pues, en esta nueva habilidad exportadora y estimular la entrada de competidores privados.
- Por último, se debe incentivar un sistema eficiente, pues hay muchas formas de reducir el uso de la energía que son atrayentes económicamente, como el uso de vehículos con menos consumo de combustible. Igualmente, todos los proyectos de infraestructura, de construcción de viviendas, de modificación del transporte deben tener un componente de eficiencia energética: es más fácil hacerlo en el proceso que corregir después el proceso. En muchos casos no se requieren tecnologías nuevas sino cambiar los comportamientos humanos e implementar distintas técnicas administrativas. De lado del consumo, Colombia tiene 40 millones de habitantes tomando decisiones periódicas en la materia. Hay que pensar no sólo en la oferta sino, sobre todo, en la demanda del sistema.
A su turno, la experta en minería y ex ministra de Chile, Karen Poniachik, mencionó los siguientes desafíos y estrategias que deben ser implementados en Colombia para un desarrollo sostenible de la minería:
- Se estima que se invertirán 22.000 millones de dólares en proyectos mineros en Colombia de acá al año 2020. Por eso, las decisiones que se adopten en materia de política pública son claves para que esta inversión genere crecimiento económico sostenible y progreso social.
- El éxito de Chile en condiciones similares se basó en el mantenimiento de un clima de negocios propicio a la inversión, en la estabilidad jurídica y tributaria para el sector, en un sistema que adjudica las concesiones por vía judicial y que evita, así la discrecionalidad administrativa, en que las concesiones de explotación indefinidas están sujetas al pago de una patente anual, en un sistema eficiente de evaluación de impacto ambiental que incluye participación ciudadana, en una institucionalidad sólida con coordinación permanente entre las distintas instancias estatales, en la permanente cooperación público privada, en el desarrollo adecuado de la infraestructura física como carreteras y puertos con capital privado y en el fomento institucional dirigido únicamente a las iniciativas de pequeña y mediana minería.
- De este modo, la minería en Chile fue un motor de la economía que en 2010 dejó 9,7 millones en impuestos y que ha tenido un impacto decisivo en las poblaciones aledañas a los núcleos de la industria minera, que registran menores índices de pobreza que en el reto del país.
- En conclusión, los desafíos esenciales para la industria son tres: lograr la estabilidad del marco regulatorio y tributario, desarrollar un sistema adecuado para la obtención y mantenimiento de las licencias de operación y garantizar la seguridad del personal. Para los gobiernos, en particular, existen tres desafíos específicos: administrar eficientemente la renta minera, prevenir los riesgos asociados con la "enfermedad holandesa" y hacer énfasis en políticas sociales y encadenamientos productivos.
De otro lado, Kathryn Boor, experta en agroindustria de la Universidad de Cornell, planteó los siguientes mensajes con respecto a otra de las locomotoras gubernamentales definidas por el Gobierno Nacional:
- Se debe cambiar el enfoque que existe actualmente respecto a la agricultura para lograr alimentar a la población mundial en el 2050. Al respecto, Colombia tiene un buen posicionamiento para tomar ventaja de las tendencias y necesidades globales de la agricultura. En efecto, el país tiene un gran potencial por su diversidad climática y por contar con tierras apropiadas para la expansión agrícola (cuenta con 21 millones de hectáreas que pueden ser cultivadas con maíz, soya, palma africana y caña de azúcar, pero sólo cinco millones de hectáreas son utilizadas actualmente)
- En el caso de los países en desarrollo, los mayores retos están por el lado de la falta de tecnología aplicada a las condiciones locales, la baja inversión en bienes públicos como infraestructura rural, educación e investigación, la falta de definición de los derechos de propiedad, los precios subsidiados a nivel urbano y la inestabilidad macroeconómica.
- Para que su sistema agrícola sea exitoso, en Colombia se requerirá inversión pública y privada en infraestructura, investigación agrícola y desarrollo de mercados para productores, así como una salida pacífica a los conflictos sobre el derecho de propiedad de la tierra. Las empresas, adicionalmente, deben enfocar sus esfuerzos en innovación y en inversión, y la sociedad civil debe ser la responsable de construir comunidades con la preparación técnica adecuada.
- Al respecto cabe mencionar que la implementación de la biotecnología en Colombia puede ser una herramienta de gran valor para mejorar el contenido nutricional de las cosechas, aumentar el rendimiento de la tierra y aumentar la resistencia a enfermedades y plagas.
Por último, el experto mundial en agua, Dan Vermeer, tras identificar los retos ambientales, sociales y en materia de calidad del agua, formuló las siguientes prioridades para garantizar el uso adecuado y la preservación de los recursos hídricos en Colombia.
- Promover enfoques integrados en manejo de cuencas.
- Involucrar a todos los sectores para equilibrar las necesidades y restricciones.
- Promover la innovación de alta tecnología del agua.
- Usar los precios del agua para promover inversiones con eficiencia y equidad.
- Diseñar procesos de colaboración para crear soluciones duraderas.
- Proteger la renovación del agua a largo plazo.